Comunidad corazón

El programa de Comunidad Corazón no es simple caridad para pobres, sino que más bien constituye un método probado de asistencia que permite a los participantes ayudarse a sí mismos. En el proceso, ayudan a crecer y prosperar a sus vecinos y a su comunidad. El programa trata de familias en el entorno en el que viven. Corazón ayuda a personas de escasos recursos, permitiéndoles aprender a salir de la pobreza para lanzarse a un futuro mejor.

El primer paso a dar es el deseo de una familia de mejorar su modo de vida. Al desarrollar servicios comunitarios en proyectos para sus vecinos, los miembros de la comunidad ganan horas que luego pueden intercambiar para completar muchas de sus necesidades básicas, como comida, ropa, herramientas o material de construcción. Más importante aún es el derecho que consiguen para obtener becas para sus hijos y formación para ellos mismos. Durante el proceso, conocen a sus vecinos puesto que trabajan codo con codo para mejorar la comunidad en la que desean ver crecer a sus hijos. El resultado de todo ello son familias más fuertes viviendo en una comunidad mejor y con esperanzas de alcanzar un futuro brillante.

 

Maslow

Comunidad Corazon trabaja sobre todos los niveles de la jerarquía de necesidades de Maslow: fisiológicas, seguridad, afiliación, reconocimiento y autorrealización.

El primer nivel de la jerarquía de Maslow trata de las necesidades fisiológicas. Estas representan las necesidades más básicas que necesitamos para sobrevivir, como comida, agua y alojamiento. El programa de construcción de Corazón es uno de los programas específicamente creados para cubrir esta última necesidad.

 

“En ocasiones mi marido no tenía trabajo y pudimos conseguir comida a través de Corazón, que se volvió fundamental cuando no podíamos comprar alimentos”

Participante de Corazón.

Una vez dispongan de vivienda y hayan conocido a sus vecinos a través del trabajo en comunidad, las familias comienzan a trabajar para subir un escalón en la pirámide y llegar al segundo nivel:  seguridad..  Con un techo sobre sus cabezas, una puerta que cierra y vecinos con los que puede contar, estas comunidades de familias se sienten seguras. “Ahora vivo mejor y me siento más seguro”,,”   declaró un participante.

La afiliación  representa la tercera necesidad humana elemental. Mediante el voluntariado, los servicios comunitarios, acontecimientos y clases especiales, tanto los participantes como los voluntarios construyen un sistema de apoyo social. Comienzan a sentir que forman parte de una familia, de una comunidad Comunidad Corazón.

La autoestima  es el siguiente paso. Todo el mundo desea que se le valore. Las personas voluntarias que desean cambiar las cosas ven y sienten el valor de su trabajo. Los participantes de Corazón quieren tener una autoestima elevada y saber que son respetados. Al mismo tiempo que los participantes realizan servicios comunitarios con otras personas, generan estima con su propia contribución. A medida que superan cursos de formación, adquieren más confianza en ellos mismos. A medida que se convierten en los líderes de su comunidad, se vuelven más fuertes. Comienzan a subir hacia el último escalón de la jerarquía de Maslow, la autorrealización. Corazón invita a todos los participantes a desarrollar todo su potencial como miembros activos de una comunidad. Un participante ya anciano declaró, Me siento útil.”

En la punta de la pirámide se encuentra la plena autorrealización. Los participantes trabajan todos los días, con el doble de esfuerzo, para llegar a donde todos queremos estar. Un lugar de autoeficiencia y utilidad. Un lugar en el que uno se siente orgulloso y verdaderamente feliz con su vida. Conozca más sobre el impacto que ha tenido Corazón en la vida de alguno de nuestros participantes